¿Y ahora qué? ¿Le salen las cuentas al PSOE para formar Gobierno?

La formación de Gobierno se ha complicado más que nunca. Hay varias fórmulas matemáticas que harían posible la investidura de Pedro Sánchez, pero la mayoría de ellas son prácticamente inviables políticamente. Por ejemplo, Sánchez podría ser investido sin contar ni siquiera con la abstención de ERC, pero para ello tendría que lograr el voto a favor de todo el bloque de centro-izquierda y nacionalistas como el PNV, además de los 10 escaños de Ciudadanos, algo muy difícil de gestionar porque los votos de Albert Rivera no combinan bien con los de Unidas Podemos o los nacionalistas vascos. Las dos opciones más realistas son muy complejas. Por un lado, la investidura podría salir con la abstención del PP pero necesitaría el voto a favor de los 10 escaños de Ciudadanos, no bastaría con que se abstuvieran. La otra opción, similar a la que estuvo a punto de salir en julio, necesitaría el voto a favor de Unidas Podemos, PNV y varias formaciones pequeñas más la abstención de ERC, y saldría por la mínima. Si el presidente no quiere depender de esa abstención de los de Esquerra, la única opción viable pasa por contar con el PP. Seguir leyendo.