Un informe interno del Gobierno mexicano exonera a los militares de la matanza de Tepochica

A dos meses de la matanza de Tepochica, el actuar del Ejército mexicano sigue envuelto en dudas. El 15 de octubre, un convoy militar se enfrentó a balazos a un grupo de presuntos criminales en una pequeña comunidad del Estado de Guerrero, matando a 14. Un cabo murió también. El caso resultó sospechoso desde el principio. Primero, por la cantidad de muertos civiles y luego, por las imágenes que trascendieron de los muertos: 14 cuerpos amontonados entre la batea de una camioneta y el suelo. Las medias explicaciones que dio al día siguiente el presidente, Andrés Manuel López Obrador, incrementaron las dudas. La cantidad de asesinatos, matanzas y balaceras registradas desde entonces en el país mandaron el asunto a los últimos lugares de la lista de prioridades del Gobierno.Seguir leyendo.

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