México enfría las expectativas de Argentina de formar un eje progresista

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se ha propuesto una política exterior que, al menos de cara a la galería, contente a todo el mundo. Bajo la máxima de que no quiere injerir en asuntos de otros países, aprovecha para decirle a cada quien lo que quiere escuchar, sea Donald Trump, Nicolás Maduro, los gobernantes centroamericanos o, el último caso, Alberto Fernández, presidente electo de Argentina. Pero salvo en el caso de Estados Unidos, a quien en la práctica también ha satisfizo aumentando los controles migratorios, con el resto de América Latina, los movimientos son minúsculos. De ahí que las expectativas de Fernández de construir un gran eje progresista en la región, se hayan enfriado tras su primera visita al exterior después de su triunfo electoral.Seguir leyendo.

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