Johnson lanza un plan que aboca a una relación de mínimos con la UE

Johnson esperó tres días a que se asentara la idea de que el Brexit ya es una realidad para explicar con claridad su estrategia para las duras negociaciones entre Londres y Bruselas durante los próximos 11 meses. Y no dejó margen para la duda. No aceptará ningún tratado que obligue al Reino Unido a un alineamiento estricto con las normas comunitarias —en estándares de calidad, materia laboral o medioambiental— o a un sometimiento a los tribunales de la UE. “Se nos ha dicho durante mucho tiempo que debemos escoger entre un acceso completo al mercado interior de la UE a cambio de aceptar sus normas o sus tribunales [lo que se ha llamado el modelo noruego] o un acuerdo comercial que abra mercados y evite toda la panoplia reglamentaria de la UE como el existente con Canadá [CETA, en sus siglas en inglés]. Ya hemos tomado la decisión. Queremos un acuerdo global como el de Canadá. Y en el improbable caso de que no lo logremos, el acuerdo se basará en el acuerdo de retirada que ya hemos firmado con Bruselas”, dijo Johnson. La elección final, insistió, será entre una relación similar a la que disfruta Canadá con la UE o la que tiene Australia —el continente austral negocia un nuevo tratado comercial con los Veintisiete, pero su alcance es inferior al canadiense—.Seguir leyendo.

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