El guardián de Chiribiquete cambia de estrategia

Con sus tepuyes tapizados de selva y salpicados por miles de pinturas rupestres, Chiribiquete se mantuvo durante siglos aislado, a salvo de la voraz deforestación que hoy lo asedia. Así, como un secreto bien guardado, también intentó preservarlo por décadas Carlos Castaño-Uribe, el antropólogo que ha dedicado su vida a investigar y proteger el mayor parque natural de Colombia, declarado el año pasado patrimonio cultural y natural de la humanidad. Pero Chiribiquete ya no es ningún secreto. Su guardián –que le huye a la etiqueta de “descubridor”– ahora se esmera en que los colombianos, sin visitarlo, reconozcan el inmenso valor de este paraje en el corazón de la Amazonía.Seguir leyendo.