Cronología del fracaso del primer gran operativo contra el narco en Ciudad de México

El orín había llegado a sus pies descalzos. Dante Cristóbal Macías, de 26 años, fue el primero en darse cuenta de que el hombre que había pedido a gritos unas horas antes ir al baño no había aguantado más. El resto, 26 personas, con los zapatos puestos, solo discutían desesperados cómo habían acabado ahí. Estaban detenidos, con las muñecas esposadas a la espalda, divididos en dos camiones blindados de la Secretaría de Seguridad Pública mexicana (la policía local) conocidos en los barrios como rinoceronte o rino. Más de cinco horas hacinados hasta que los trasladaron a la comisaría. El suficiente tiempo para almacenar como pruebas una tonelada y media de droga y armas largas. La angustia duraría unas 48 horas más.Seguir leyendo.

CategoríasSin categoría