Crónica de una ciudad aislada por el virus: hospitales blindados y estaciones fantasma en Wuhan

Zhang Wenzhen está sentada en la acera, consultando su teléfono móvil de manera frenética. No hay nadie a su alrededor, excepto una docena de guardias de seguridad que al otro lado de la calle protegen la entrada al hospital Jinyintian. Este centro sanitario, especializado en enfermedades infecciosas, es uno de los más grandes de Wuhan. En su interior acoge estos días a una mayoría de las personas infectadas hasta la fecha con el coronavirus 2019-nCoV, cuya amenaza ha puesto a la ciudad china, de 11 millones de habitantes, en cuarentena. Los datos más recientes sitúan los casos en 18 muertos y 634 infectados. La madre de Zhang Wenzhen es una de ellos.Seguir leyendo.