Carlos Ghosn: “Japón me sorprendió al arrestarme y yo los he sorprendido al irme”

Puntual, Carlos Ghosn abandona el barroco ascensor en la última planta del hotel boutique Albergo de Beirut, uno de los más exquisitos de Líbano. Situado en el barrio cristiano, su restaurante es coto privilegiado de la alta sociedad local. Le acompañan su mujer, Carole, y un fornido guardaespaldas de espesa barba. “En 45 minutos tengo que salir por una llamada importante a Japón”, se disculpa pragmático el expresidente de Renault-Nissan tras un apretón de manos. Entre gesticulaciones —a cada mención de Nissan se le tensan las cejas— y alternando el francés, el árabe y el inglés, comienza la entrevista este jueves con EL PAÍS, la primera con un medio en español desde su arresto en Japón el 19 de noviembre de 2018. A sus 65 años, Ghosn (Porto Velho, Brasil) ha pasado de icono de los negocios a fugitivo de la justicia nipona. Se dice víctima de un complot y ha juntado a un pequeño ejército de letrados para defenderse en Líbano, Francia y Japón. Jubilado en el país europeo, dice querer ayudar a las “decenas de miles de víctimas de la justicia japonesa”.Seguir leyendo.

CategoríasSin categoría